TESTIMONIO DEL PASTOR WALTER GARCIA

ESCUCHE EL TESTIMONIO DEL PASTOR WALTER GARCIA, RELATANDO COMO EL SEÑOR LO LLAMO, Y COMO EL COMENZO A TRANSITAR SU CAMINO.

Testimonio del Pastor Walter Garcia



El pastor Walter Garcia les dice que Dios les bendiga y será un gusto conocernos por medio de este testimonio. Como pastor deseo que reciban una gran bendición y una profunda enseñanza, todos aquellos que compartan esta lectura. Que el Señor este derramando de su Espíritu Santo sobre vuestras vidas.





Cuál es el propósito de compartir su testimonio?
Hace un tiempo atrás hace aproximadamente tres años recibí en oración una y otra vez de documentar este testimonio. Lo que mas me movió es el llegar a aquellos que dudan de la promesa del don del bautismo del Espíritu Santo. Hoy es el día en el cual usted pueda recibir la llenura del Espíritu Santo, con la señal de hablar en lenguas angelicales.

Cual fue el principal factor por el cual usted conoció al Señor?
Bueno el principal factor fue el testimonio de mi madre, quiero contarles que mi madre fue una gran sierva de Dios, la primera que acepto al Señor Jesucristo como salvador personal. Ella tuvo la capacidad la unción del Espíritu y un testimonio tan hermoso en Cristo que pudo ganar a toda su familia, no solo ganar a su familia sino orar por sus hijos para que fuesen siervos de Dios y el Señor hasta le contesto esa petición.

Como era su vida antes de conocer al Señor Jesucristo?.
Yo era un hombre violento, lleno de vicios, pecados. Era un hombre que había tenido una buena educación, tenia muy buenos padres, pero todo esto no había sido suficiente para cambiar mi vida. Yo ahora entiendo que estaba endemoniado. Era un hombre que blasfemaba a Cristo, lo desafiaba, lo insultaba con palabras tremendas, me consideraba ateo. Pero quiero hacer énfasis en como llegue a los pies de Jesucristo, el énfasis es que el testimonio de mi madre fue realmente de gran importancia.
Quiero contarles que antiguamente en las iglesias se acostumbraba a que cualquier hermano que tuviese una petición o una necesidad, se pusiera de pie y dijera la misma. Mi madre siempre se paraba solicitando a Dios y a toda la congregación que Dios salvara a sus hijos y que también los usara para su obra.
Vale realmente esta introducción para todos aquellos que tienen hijos inconversos, usted que esta leyendo este testimonio y tiene hijos inconversos, no desmaye clame al Señor por sus hijos. Nosotros tenemos un testimonio real, es que Dios escucha la oración de las Madres o los Padres que ruegan e interceden por sus hijos para que sean salvos.

Cuanto tiempo estuvo clamando su madre por usted?.
Bueno casi por dos años, yo fui la última oveja; porque mi hermano, el hoy pastor Orlando, acepto al Señor antes que yo; y también mi hermano Norberto, mientras que yo no quería saber nada con el evangelio, no quería saber nada con el Señor Jesús; me acuerdo que yo no quería saber nada con los evangelicos, cuando el pastor venía a visitar a mi madre, yo me iba, porque decia que habían llegado los locos; le hacía burlas a mi madre diciendole voy a ir a la iglesia, cuando vallan chicas lindas. Pero igual, mi madre oró y oró; y el Espíritu Santo comenzó a trabajar en mi vida, y es así, que comencé a sentir un vacío, comencé a sentir que necesitaba algo, durante casí tres años sentí esto, hasta que llegó el tóque del Señor. Cuando yo sentía ese vacío al que me refería, se me cruzaban las preguntas que a tosos se les cruzan, ¿y para que vivis?, ¿porqué andas?, te divertis, salis todos las noches, ¿para qué?; y un día decis, para que vivo, porque vivo, cuál es la motivación; es un vacío que nadie puede llenar, un vacío que solo Jesucristo con su Espíritu Santo puede llenar.

Quién fue y de que manera se llenó su corazón?.
El que lleno mi corazón fue Cristo a través de su Espíritu Santo, pero quiero contarles como fue, recuerdo que llegue un día del servicio militar, vestido de soldado, y mi madre estaba orando, al llegar a casa me senté a la mesa junto a mi padre; mis hermanos todos creyentes estaban compartiendo una charla de las cosas del Señor, yo con un cigarrillo en mi boca, hablaba con mi padre de futbol, pero mi corazón estaba buscando a Dios, y Dios de alguna manera ya me había tocado; el Espíritu de Dios estaba trabajando en mi de tal manera, que yo sin ir a la iglesia, por lo que escuchaba de mi madre y mis hermanos, ya estaba orando en forma privada, ya estaba buscando al Dios que los hacia tan feliz, porque yo veía en ellos algo distinto; es más, por la influencia de la predicación de mi madre y de mis hermanos, había comenzado a hacer ayunos, porque había entendido que ellos a través del ayuno, alcanzaban cosas; que Dios les respondía a sus peticiones, y yo quería llenar ese vació, pero mi carne no me lo permitía.
Recuerdo que mi madre les dijo a mis hermanos y al hermano Enrique que estaba junto a ellos, vamos a orar, entonces ellos salían para orar, mientras que yo continuaba con mi padre en la mesa hablando, y mire amigo como Dios puede usar a una mujer cuando esa mujer esta guiada por el Espíritu Santo, mi madre me dice “Walter queres venir a orar”, yo le dije no, dejáme tranquilo, que voy a ir a orar; pero en mi corazón estaba el deseo, la necesidad.
Pero Dios utilizó a mi madre de tal manera, porque ella insistió por segunda vez, en realidad era el Espíritu de Dios que me estaba llamando, más la carne me seguía teniendo sujeto, el diablo me tenía atado.
Pero bendito sea el Espíritu Santo, porque mi madre antes de entrar a la habitación donde iban a orar, por tercera vez hace el último llamado, me dice “Walter no querés venir a orar con nosotros.”
Unos veinticinco días antes de este momento tan tremendo que iba a ocurrir, de este poderoso Pentecostés que se iba a manifestar en esa casa, mi madre había tenido un sueño, donde veía una torre inmensa, muy alta; y en la punta de esa torre me veía a mi, con los brazos levantados mirando hacia el cielo, y un viento que soplaba muy fuerte, y vestiduras blancas que flotaban moviéndose por el viento; mama no comprendía en ese momento que significaba.
Al insistir, como ya dije antes, por tercera vez, sentí en mi corazón esa inquietud, porque no vas a ir si estas buscando a Dios. De pronto siento algo tremendo me levanta automáticamente y marcho hacia la pieza. Era la primera vez que me arrodillaba ante la presencia de Dios junto a sus siervos que estaban arrodillados junto a mi. Cuando estábamos de rodillas, mi cuerpo había comenzado a temblar como una hoja, mis emociones habían sido confundidas, me acuerdo que sentía a mi hermano que decía Señor ten misericordia de mi, yo repetía lo mismo que escuchaba de mi hermano. Lloraba como un niño caí postrado, ya no era una oración era un grito un clamor que salía de mi alma un llanto incontenible. Ese fue el paso que me llevo a entregarme a Cristo.
Recuerdo que en un momento de la oración un hermano llamado Enrique dijo Señor bautízame con tu Espíritu Santo al escucharlo yo también comencé a repetir, recuerdo que yo repetía casi todo lo que mis hermanos decían. Y en ese momento el Señor había comenzado a bautizar a Enrique, luego bautizo a Norberto y luego a mi; comencé a recibir la gloria de Dios en mi cuerpo, en un momento el poder era tan grande que los vecinos llamaron para preguntar que era lo que estaba pasando, quienes eran los que estaban hablando en Arabe; era tremendo, era el Pentecostés en mi hogar.
Recuerdo que al salir luego de la habitación había prendido un cigarrillo, en ese momento una voz viene a mi corazón, a mi conciencia que me decía podré seguir fumando. Le pregunte a mi madre ¿podré seguir fumando? después de recibir esto tan grande, mi madre no se animo en ese momento a decirme mira Walter no deberías fumar mas. Ella había pensado en su corazón, y bueno el Señor ya te va a sacar este vicio.
Recuerdo que a la noche antes de ir a dormir, vuelvo a prender otro cigarrillo, esto es para aquellos que son cristianos y todavía quieren seguir fumando. "Mira hermano el Señor quiere limpiarte de todo vicio, el quiere limpiarte y transformarte con el poder del Espíritu Santo". En ese momento vuelvo a preguntar, ¿podré seguir fumando?, y hubo un valiente, el hermano Enrique, que me dijo, Walter no tenes que fumar, al Señor no le agrada, rompe los cigarrillos en el nombre del Señor, él te va a ayudar. Hermano yo no pense, obedecí solamente, era tan grande lo que había recibido, que preguntaba lo que tenía que hacer constantemente; solo escuchando lo que medecían, lo ponía por obra; eso me trajo grandes victorias.

Que sucedió cuando obedeció a lo que le dijo este hermano en Cristo?.
Recuerdo que había tomado el atado de cigarrillos y los había roto en el nombre del Señor como me había dicho el hermano Enrique, y mientras lo estaba rompiendo el Espíritu Santo nuevamente había comenzado a caer sobre mi vida; en ese momento comencé a hablar en nuevas lenguas angelicales. A partir de ese momento ya nunca mas sentí deseos de fumar, no era un esfuerzo, era natural. “Quiero que sepas que antes de este milagro yo fumaba cuatro atados diarios, fumaba avanti, me desesperaba apagaba uno y prendía el próximo”.
Al otro día era como si nunca hubiese fumado el Señor mi hizo de nuevo. Luego cambio mi boca, no hable mas malas palabras. ¡Aleluya!. Por eso nosotros creemos que la Sangre del Señor Jesucristo nos limpia de todo pecado, pero que el poder del Espíritu Santo regenera. Hay una acotación que quiero hacer y vale la pena que es la siguiente: Obedecer es la victoria, obedecer a lo que Dios dice, obedecer a lo que los ministros enseñan.
“Yo quisiera extenderme un poco mas para aquellos que tienen un vicio y salen del templo y siguen fumando. Y dicen cuando el Señor quiera el me los va a sacar, no..no es así, hay una parte que usted tiene que hacer. Por eso usted anímese en este momento y diga Señor en tu nombre yo voy a dejar este vicio”.
El día Sábado siguiente, marchamos con mi familia a la Iglesia, la congregación al vernos a todos juntos se gozaron unánimes junto a nosotros. Recuerdo que había llegado lleno del Espíritu, borracho tambaleante. Saben hermanos que es la borrachera en el Espíritu, es lo mas maravilloso usted puede experimentarla, no se puede sostener tambalea de la gloria del Señor, por eso habían dicho de los discípulos están borrachos, pienso que algunos de ellos se caerían del poder de Dios.

Cuál fue el cambio ante la gente que lo rodeaba, sus compañeros etc?.
Bueno recuerdo que llegue al servicio militar un día lunes, salude a mis compañeros y de pronto un compañero que se encontraba en ese lugar me pidió un cigarrillo y le dije no fumo mas, no tengo, el se quedó, dado que yo fumaba mucho, la segunda pregunta fue como salió Independiente, le respondí no se.
Yo en aquel tiempo comenzaba a discutir los partidos de Domingos a miércoles y los jueves hasta el domingo discutía el próximo, conocía todas las canchas del país, era muy fanático iba a la cancha los viernes, los domingos, etc. Ese hombre al ver mi comportamiento extraño para el, me seguía observando y luego vio que yo estaba mirando un librillo, que era el Nuevo Testamento, al observar lo que estaba leyendo me preguntó, ¿que te paso?. En ese momento le conteste, acepte al Señor Jesucristo como mi salvador, al pasar el tiempo ellos notaban cada vez más el cambio en mi vida. Al ver que tampoco decía malas palabras, Etc. Me decían, que te pasó, te hicieron un lavaje de cerebro, ya no sos el de antes; yo les respondía, no el Señor Jesucristo me transformo. Y era el comentario de todos mis compañeros, y me acuerdo que con mi testimonio mas lo que proclamaba, llegue a ser hombre de confianza en ese lugar, no por andar de tras de nadie sino por dar un buen testimonio. Recuerdo que militares, comandantes me llamaban a sus oficinas para que les hablara de Cristo, el Señor había transformado mi vida, la palabra del Señor dice que cuando venimos a Cristo somos hechos nuevas criatura, las cosas viejas pasaron, se había terminado el fútbol, el cigarrillo, etc. No solamente fue en el servicio militar también en mi trabajo, mis compañeros antes me conocían como una persona impulsiva, mal hablado; ellos veían que yo estaba en los momentos de descanso leyendo la Biblia, ya no tenia las actitudes anteriores. En un momento le habían dicho a mi hermano, verdaderamente vamos a tener que creer en Dios, por que no se puede creer el cambio de tu hermano Walter, es otra persona.
“Insisto en este testimonio, hermanos deben buscar la promesa del Espíritu Santo, porque esta promesa es para aquel que cree, es para el joven, para el anciano, la Biblia dice en los postreros días derramare de el Espíritu Santo sobre toda carne. Esto no lo dijo un hombre esto no lo dio una institución. Hay algunos que andan diciendo el Espíritu Santo no es para este tiempo, no es para ahora. Yo les digo que Si, Si, es para ahora y para siempre. La Sangre de Jesús quiere limpiarte de todo pecado, el Señor quiere bautizarlo porque el también fue ungido y el pudo decir el Espíritu de Jehová está sobre mi y me a enviado a sanar a los quebrantados de corazón y a libertar a los cautivos”. Cuando se le había presentado el Señor Jesús a Juan para que el lo bautices el le dice tu vienes a mi para que yo te bautices yo necesito ser bautizado por ti, Juan reconocía que ese bautismo era necesario para todos aquellos que reciben a Cristo.
El Evangelio, no son solo palabras persuasivas, el Evangelio es el poder de Dios para cambiar, para transformar tu vida, tu que estas leyendo este testimonio, busca esa unción.

De que manera Dios lo llamo por el poder del Espíritu al Ministerio?.
Recuerdo que al tener esa unción había comenzado a leer la Biblia en gran manera, asistía a los cultos sin faltar a ninguna reunión. El Espíritu Santo había puesto una inquietud en mi vida, había sentido de parte de Dios que tenia que ayunar, recuerdo que comencé a ayunar un día, dos, tres hasta que fueron seis meses, no sin cortar, eran de la mañana hasta la noche; en este lapso Dios había hecho maravillas, recuerdo que muchas veces orábamos por personas, y Dios las bendecía, les daba la promesa de Espíritu Santo.
Un día yo estaba solo en el casino de oficiales y de pronto al recibir tanta pero tanta comunión yo le había dicho en ese momento a mi Dios, Señor me quiero ir contigo. Tenia solamente veintiún años, cuando le dije esas palabras, el Espíritu Santo de repente cayó sobre mi vida, y trajo un mensaje, una profecía, Tu serás mi siervo, y no es tiempo que vengas a mi presencia yo te necesito y te ungiré, y muchas cosas mas.
“Si hermano el Señor proclamaba victoria, unción y ministerio para su siervo. Si hermanos cuando proclamamos, ayunamos, cuando buscamos a Dios, tendremos palabra de El”.
El Espíritu Santo te puede hablar como le hablo a Pablo, porque no hay otro Espíritu Santo, el es el mismo. Y de la misma manera que le hablo a Pedro cuando iba a la casa de Cornelio y el Espíritu le dijo no dudes ve.
“Quiero decir algo, una enseñanza para aquellos que lean este testimonio. Esa revelación la guarde en mi corazón, di este testimonio después de diecisiete años, ni siquiera se lo había comentado al pastor de la iglesia, dije Señor si esta es tu palabra se cumplirá. Paso un tiempo en la iglesia y un día el pastor se presenta ante mi y me dice. Walter Ud. tiene este cargo en la iglesia, tiene que participar ya como diácono, tesorero y administrador, yo para verificar le dije pastor no me siento capaz, el me dijo no es que lo que tu sientas, esto viene de Dios. Y yo Dije Amen. Comencé a trabajar en obediencia con sujeción, esperando los tiempos de Dios, yo no conté el testimonio hasta pasar diecisiete años. Hermano sepa siempre esperar los tiempos de Dios, la Biblia dice que José tuvo una revelación a los diecisiete años y se compiló a los treinta. Hay un tiempo que esperar en Dios, por eso si Dios te habla no salgas por todos lados diciendo Dios me hablo, debemos saber guardar las cosas y esperar el tiempo Dios”.

Que le diría a una persona que quiere tener ese don precioso, o algunos hermanos que hace muchos años que son cristianos y todavía no recibieron esa promesa de Dios.
Primeramente quiero decirles a aquellos amigos que se hacen esta presunta. ¿Yo recibí a Cristo como mi salvador, necesitó el Espíritu Santo?. La respuesta es muy sencilla, hay una promesa de Dios que dice que en los postreros días es necesario derramar el Espíritu Santo, sobre toda carne. Deberíamos mirar a un Pedro antes del bautismo del Espíritu Santo y después. Esto nos marca una diferencia.
Así como recibimos a Cristo como salvador personal, y por su sangre somos limpios. Necesitamos tener la experiencia del Bautismo del Espíritu, porque cuando viniere sobre vosotros el Espíritu, recibiréis poder, entonces necesitamos el poder. La Iglesia no se podía mover del aposento alto, la iglesia estaba detenida en el aposento aunque había andado por tres años con Jesús, era menester que ellos esperasen hasta que el Espíritu Santos los envistiera con su poder.
Yo me hago la pregunta que usted quizá se este haciendo. ¿Era menester que ellos recibieran ese don, no pudieron haber predicado sin esa unción.?, más Cristo les dijo que era necesario que esa unción llegase sobre ellos y luego si serian testigos, testigos de poder. Esa es la clave, hay una diferencia muy marcada Bíblica a través de la enseñanza del Cristo entre aquel que es revestido con el Espíritu Santo y aquel que no.
Para los que no han recibido la promesa y son cristianos de años, yo les diría que no es culpa del Señor. Algunos dicen bueno cuando el Señor quiera me va a bautizar. No hermano es menester que usted busque el Espíritu Santo, que usted entienda que lo necesita, que crea que viene con la manifestación de hablar en lenguas angelicales. Algunos dicen yo tengo el Espíritu Santo y no hablo en leguas. No es así, cuando usted viene a Cristo es traído por el Espíritu, porque el Espíritu le convence y lo redargulle del pecado, el Espíritu Santo siempre se manifiesta hablando un lenguas. En el aposento alto cayo sobre ellos lenguas de fuego y profetizaron y hablaron en lenguas. En la casa de Cornelio, acá tenemos el ejemplo para aquellos que dicen como pueden recibir el Espíritu Santo el primer día que aceptan a Cristo. Esto es bíblico. En la casa de Cornelio nadie conocía a Cristo eran prosélitos de la ley, y vino el apóstol Pedro vino a su casa y les hablo de Cristo del calvario de la resurrección y de otras tantas cosas. De pronto en ese momento el Señor les manda el Espíritu Santo, y los gentiles comenzaron a hablar en lenguas y a profetizar. Es menester que usted primero crea lo que Dios dice.
Hay muchos que dicen el bautismo no es necesario, y ahí viene el ministerio en el cual yo estoy involucrado por mandato del Señor, porque el Señor me mando a esto, a recalcar en este ultimo tiempo que es menester que todo el pueblo sea envestido con el don del Espíritu Santo, la palabra lo dice, Y derramare de mi Espíritu en los postreros día y vuestros hijos y vuestras hijas profetizaran, y vuestros jóvenes, (jóvenes que no necesitan la droga para ver visiones), tendrán visiones celestiales que los llenaran de alegría y paz.
Lo invito en este momento después de leer esta testimonio que se ponga de rodillas y le pida de corazón a Dios que los bautice con el rico don del Espíritu Santo.
Tengo una buena noticia para ti, Dios te quiere bautizar con el Don del Espíritu Santo, con la Señal de hablar en leguas.
Me gustaría mucho saber si usted fue bendecido con este testimonio, espéro su correo electrónico a nuestro mail.
El pastor Walter Garcia, les dice muchas gracias y les desea una gran bendición a través de este mensaje y se encomienda en vuestras oraciones.

Dios les bendiga

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